jueves, 2 de marzo de 2017

Historia de la Primavera



   Hubo un tiempo en un lugar no muy lejano en la primavera reinaba a sus anchas. Mantenía la hierva siempre de un verde brillante las flores eran de mil colores y siempre estaban preciosas nunca se marchitaban. Tal preciosidad era gracias a la diosa de la fecundidad “la Madre Tierra” (Kaezter).


    Kaezter se casaría en cuartas nupcias con Karseus dueño de todas las tierras que alcanzase a ver su vista. De su enlace nacería una niña llamada Riz, que después sería conocida como Tricia.
    

    La niña se convirtió en el sol de su madre dado que con su hermosura iluminaba todos los rincones. A la niña, ya convertida en doncella, le gustaba pasar horas en los campos de flores deleitándose con los colores y olores que estas ofrecían. U día pasó por allí un hombre de malas intenciones (lo comparaban con Hades “dios de los infiernos” algunos campesionos), al ver a la hermosa joven no pudo resistir encapricharse de su presencia y sin que nadie lo viese raptó a la joven y la llevó a su territorio.

Kaezter al no regresar su hija al atardecer comenzó a preocuparse y salió a buscarla. Por más que Kaezter recorrió cada milímetro del territorio dominio de su marido no halló a su hija por ningún lado. Tras nueve jornadas de búsqueda y muy desesperada la madre pidió a los dioses que alguien le diese una pista para hallar a su hija. Su ruego fue escuchado y entendió que un malvado le había arrebatado a su hija. Kaezter descuidó sus tierras en su continua búsqueda de su hija perdida.

Karseus al ver que sus tierras quedarían desoladas al ser abandonadas por su querida mujer se dispuso a intervenir. Sin embargo no le fue posible devolver a su esposa su amada hija, pero llegó a un acuerdo con el a partir de entonces sería su esposo.

El acuerdo permitía a la joven poder pasar periodos de tiempo junto a su madre y el resto volvería junto a su esposo.

Dice la leyenda que cuando Tricia regresa junto a su amada madre, Kaezter muestra su alegría haciendo reverdecer la tierra, con flores y frutos. Por el contrario, cuando la joven se aleja del lado de su madre, el descontento de esta se demuestra llegando con tristeza el otoño y el invierno.

(Versión de la historia de la primavera, el rapto de Perséfone)